Si te sigue pasando lo mismo, no es destino: es lo que crees que mereces
Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad, y a los pocos meses ya estás de nuevo en la misma historia. No es mala suerte. Es la creencia interna que todavía no se moviste.
El hijo perfecto: cuando amar a tu familia te cuesta tu propia vida
Hay un contrato silencioso que firmamos en la infancia: ser quien ellos necesitan que seamos a cambio de su amor. Y la mayoría de las personas lo cumple toda la vida sin saber que existe.

