Si te sigue pasando lo mismo, no es destino: es lo que crees que mereces
Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad, y a los pocos meses ya estás de nuevo en la misma historia. No es mala suerte. Es la creencia interna que todavía no se moviste.
Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad, y a los pocos meses ya estás de nuevo en la misma historia. No es mala suerte. Es la creencia interna que todavía no se moviste.